por Anna M. Mracek
El globo tiene una rica historia de dos siglos. Desde su invención en 1783, en Francia, hasta su empleo internacional en el presente, el concepto básico de una cantidad de gas liviano o de aire caliente contenido ha experimentado muchas revisiones y pruebas. Los aeronautas han usado esta vieja forma de vuelo asistido primero para cruzar hacia París, y ahora, tal como se espera, el mundo.
El primer globo de aire caliente se elevó a 1,800 m. de altura (6,000 pies) el 5 Junio de 1783. Fue hecho de lienzo y papel y lo construyeron dos hermanos, Joseph y Étienne Montgolfier, en Annonay, Francia. Unos meses más tarde, el 27 de Agosto de 1783, Jacques A. C. Charles voló un globo de seda barnizada, lleno de hidrógeno, que se desplazó 43 km (27 millas). Durante el mismo año pero más tarde, un globo de los hermanos Montgolfier llegó a ser el primero que llevó pasajeros vivos (diversos animales de granja) y, luego, en Noviembre, dos hombres, Jean-François P. Rozier y François Laurent, hicieron el primer vuelo tripulado oficial a través de París en un globo Montgolfier.
Después de este comienzo, el uso de los globos de aire caliente se difundió ampliamente. En 1785, el francés Jean Pierre Blanchard y el norteamericano John Jeffries cruzaron el Canal Inglés en un globo, y lograron escapar apenas de caer en el océano arrojando equipo e incluso ropa por la borda. El primer vuelo de globo en América fue lanzado en Filadelfia el 9 Enero de 1793.
Durante el siglo XIX, los globos adquirieron importancia militar al ser empleados para remontar las líneas enemigas. Fueron usados en operaciones de inteligencia y como medios de transporte. Durante la guerra civil norteamericana y la guerra Franco-Prusiana, y durante las dos guerras mundiales fueron de importancia estratégica. 65 globos fueron usados durante la guerra Franco-Prusiana para transportar 164 pasajeros -incluyendo al ministro francés Léon Gambetta- y 9000 kg (20,000 libra) de correo desde la sitiada ciudad de París y volando sobre las tropas Alemanas. La primera guerra mundial vio el uso generalizado de los globos empleados para llevar a cabo la observación y reconocimiento de la artillería. En la segunda guerra mundial los globos no se usaron tanto para operaciones de inteligencia como para combate aéreo. Los globos cortina (pequeños dirigibles no rígidos) armaban con cables una verdadera una tela de araña a través del cielo con la esperanza de estorbar un bombardeo enemigo. Incluso Japón equipó 9000 globos con explosivos con el propósito de hacerlos cruzar el Pacífico y dejarlos caer sobre ciudades norteamericanas. Sólo 300 de esos globos alcanzaron suelo americano, cayendo luego en regiones costeras escasamente pobladas.
Un empleo más pacífico (y productivo) de los globos es el que se ha logrado en la investigación meteorológica, una actividad que ha implicado una enorme variedad de globos desde los años 90 del siglo pasado. Los globos pequeños son lanzados portando instrumentos para medir las condiciones atmosféricas a todas las alturas, incluyendo la revisión de la capa de ozono. La mayor altitud alcanzada fue lograda por un globo no tripulado de investigación al elevarse a 51.820 m (170,000 pies); este globo fue lanzado desde Chico, California, en 1972.
Los globos no tripulados no son los únicos empleados para llegar a lo más alto de la cubierta de aire sobre la Tierra. Lo ascensos de aeronautas especializados en mayor altura comenzaron en 1931 con el físico suizo Auguste Piccard quien, en una esfera sellada de metal adjunta a un globo de 14,000 metros cúbicos (494.400 pies cúbicos), se elevó a 15.797 m. (51,793 pies). Un año más tarde Piccard superó esta altitud por aproximadamente 1.000 metros (»3,000 pies). En 1935 dos capitanes del Ejército de los Estados Unidos, Orvil Anderson y Albert William Stevens, alcanzaron una altura de 22.080 m (72,395 pies). Estos vuelos fueron simplemente el comienzo. A través del siglo XX, la gente ha volado más alto y más lejano en globos de las más variadas formas y tamaños.
En la ruta del Solo Spirit (El Espíritu a Sola):
M. D. Ross y V.A. Prather, dos funcionarios de la Marina de los EE.UU, establecieron la marca de altura en globo al registrar, en 1961 sobre el Golfo de México, una altura de 34.668 m (113,740 pies).
El primer vuelo transatlántico alcanzó tierra el 17 de agosto de 1978, después de cubrir 5.000 km (3108 millas) y permanecer 137 horas y 6 minutos en el aire, en Miserey, Francia, y fue lanzado desde la Isla Presque, en Maine. Fue piloteado por Ben Abruzzo, Max L. Anderson y Larry Newman.
El primer vuelo en globo sobre el Pacífico fue piloteado por Abruzzo, Newman, Aoki Rocoso y Ron Clark, quienes volaron juntos desde Nagashima, en Japón, hasta Covello, en California, en 1981.
El primer vuelo transatlántico a solas fue hecho por Joseph Kittinger en 1984, cuando voló desde Caribou, en Maine, hasta la Riviera italiana, permaneciendo cuatro días suspendido en el aire en un globo de hidrógeno.
La primera carrera transatlántica ocurrió en 1992, con un registro de resistencia roto por Troy Bradley y el hijo de Ben Abruzzo, Richard, quien entró en la carrera pero fue desviado fuera de su curso y alcanzó tierra en Marruecos después de 146 horas en el aire (más de seis días).
Steve Fossett realizó la primera travesía a solas cruzando el Pacífico en 1995, cuando voló desde Seúl, en Corea del Sur, hasta Saskatchewan.
Steve Fossett estableció la marca de tiempo y distancia para vuelos en globo a solas cuando intentó dar la vuelta al mundo en enero de 1997.
Steve Fossett estableció la marca de travesía más rápida a través del Atlántico en su globo a solas durante su segundo intento por dar la vuelta al mundo en enero de 1998.
Steve Fossett se vio forzado a aterrizar cerca del pueblo de Tikhoretsk, en Rusia, a las 11:27 UTC, el 5 de enero de 1998.
Fuentes
Kilian, Michael D. "Ballon." Grolier Online . Online. AOL. #0 Nov 1997.
"Ballon." Microsoft Encarta 97 Encyclopedia. CD-Rom.
"Some History-Making Ascensions" and "History of Balloning." Compton's Living Encyclopedia. Online. AOL. 30 Nov 1997.